Vomitando realidad en una tarde de poca luz. Soy una pésima escritora, pero para decir la verdad no es necesario ser literato.

viernes, 26 de julio de 2013

El mendigo pintor.

Sentado sobre un cartón, harapos y ropas sucias son su colchón, ya no le afectan las miradas de desprecio, sigue observando a los necios, viendo al mundo pasar escucha a su estómago gritar, pero aún no se puede marchar, el objetivo de sus días ha de terminar. Cuando lo perdió todo se replanteó su vida, y decidió que prefería la calle a dormir en la misma cama con una mujer fría, insensible en sus palabras, en sus actos despiadada, comprendió que era una farsa, la justicia ya no está, se ha marchado desnuda y descalza y la que ahora ocupa su puesto, no justifica el descontento, la rabia, la ira del que no tiene nada, por fuera de tela, por dentro de piedra, podrido corazón que no sabe del amor, del calor del honor. 
Cuanta importancia daba el hombre a unas pocas monedas que guardaba con recelo bajo una chaqueta muerta, que apesta pero aún así la lleva puesta porque el frío no cesa, no perdona la piel que roja se queja e intenta escapar del cuerpo que vive en plena calle entre rejas, entre ratas y miseria. 
Una niña se sienta a su lado, le pregunta por qué viste con harapos, por qué en el suelo está sentado, por qué está tan sucio y delgado y él le responde con una sonrisa desdentada, "vivo así por que amo, porque he decidido odiar al tirano, porque soy el pintor olvidado". Ella saca del bolsillo de su falda una pequeña galleta se la deja sobre la gorra y se va contenta, satisfecha con la respuesta del sucio y delgado enamorado. 
A los pocos instantes un hombre de traje le recrimina haber hablado con aquella niña, llaman a la policía, 72 horas en comisaría, palizas, pero su espíritu no se hace trizas y cuando le sueltan vuelve a su cartón a pedir unas monedas en nombre del amor. La hermosa niña jamás volvió y él extraña la inocencia de sus ojos. 
Una mujer lo mira asqueada, le tira con desprecio unas monedas en la gorra agujereada, pronuncia esa triste palabra, borracho, parásito le llama cuando a varios metro de él ya le da la espalda y no mira hacia atrás porque siente su conciencia acallada. El pintor se levanta y tira las monedas hace poco recividas ante la mirada atónita de la sociedad que juzga y critica, sin pensar siquiera en los duros golpes de la vida. 
Dos años más vivió antes de morir de frío en un callejón, no sin antes dejar un legado de amor, juntado las monedas que guardaba con recelo bajo la chaqueta muerta, mucha pintura de colores compró, una brocha y un bocadillo en su carro viejo cargó y jurándose no morir antes de tiempo de la pared más horrenda se apropió y en ella dibujó la mayor obra de arte, la que tantos años planeó, sobre ella una frase que decía: "Soy el mendigo pintor, por favor, no juzguen por el aspecto ni por el color, no juzguen por el sexo, juzguen por el corazón, vean más allá porque los ideales no se pueden tapar a menos que ciegos de avaricia se nieguen a mirar, por favor, amen, no pido más". 
Años después la niña, ya mujer, regresó, observó el mural, se cubrió la cara y empezó a luchar, en nombre del amor, en nombre del mendigo pintor.

A mis hermanos y hermanas

Hola hermano, me presento sin florituras ni nada extraño, sólo soy otras dos manos, otro corazón y otra hoja golpeada por el viento de la razón. Desde niña siempre supe que en mi interior había algo, que latía y bombeaba con viento huracanado, los vecinos me miraban extrañados, avergonzados incluso, cual recluso encerrado en la prisión equivocada, preguntándose por qué esa niña tan poco lloraba y tanto hablaba.  Lejos queda ya esa niña, aunque no demasiado, porque la niñez y la inocencia son el bien más preciado para las almas que saben amar contra la tormenta que miles de árboles ha arrancado.  Pero no llores hermano, que los árboles semillas han dejado y manos puras plantarán nuevos días claros.  
Se alejó de mí la niñez, crueldad me hizo perder la inocencia, la chabola destartalada que llamé hogar seguía sobre mi cabeza y la miseria me pegaba para que no la levantara, aunque reconozco que en un tiempo fui feliz, no olvido ni olvidaré a los que me hicieron sufrir y jamás perdonaré a quién a mis padres dañó porque mi viejo me enseñó que la dignidad robada es la peor traición. 
No lloro ni lloraré, sólo lágrimas de amor derramaré, sólo palabras ciertas escupiré porque hay algo que no se puede perder, ese viento huracanado del que antes te hablé. Sé que también lo sientes por eso te escribo esto, para hablarte de lo oscuro de otros tiempos, de la luz que ahora veo gracias a tí, a tus palabras y a otros tantos camaradas. 
Lo intento con todas mis fuerzas y alguna vez lo consigo, la sonrisa que se planta en mi cara tiene flores de colores, tiene mariposas volando incesantes, sólo deseo compañeros que si caigo, me levanten. Que sepan que somos iguales, que lean para no ser ciegos, que amen con la fuerza que yo siento en el pecho, yo cargaría con tu peso, porque sé que me quieres, por eso te quiero. 
Sigue amando amigo, aunque no puedas verme, estoy ahí contigo. 

miércoles, 26 de junio de 2013

El cuerdo loco

Un sueño roto, una niña que llora, una vida que muere y otra que aflora, cantarán los pinos, y llorará la tarde, qué decir si ya nadie puede escucharte, qué gritar con el silencio en trizas si ya nadie los pedazos recompondrá. 
Él era el hombre sin nombre, el cuerdo loco, en su entierro pocos, muy pocos, pero que lloran a mares, que se ahogan en la desesperación de buscar al olvido para que huya el dolor.  Alrededor de su ataúd no hay flores, hay pequeñas banderas rojas, intensas, como la sangre que no hiela. Como al atardecer haciendo el amor con su amada Mariela, su compañera, la que ahora espera, impaciente, volver al lado de su amado. Volver a las risas, a correr sobre los tejados, a bañarse en el mar de noche y hacer grandes derroches de amor en cualquier esquina, besarse con el cuerdo loco delante de la vecina, el calor de la hoguera de aquella cabaña, las fotos borrosas y las hora encantadas.
El cuerdo loco y su mujer, los abandonados del mundo, los de firmes ideales, los jugueteros de las estrellas cuando a la esperanza ya no la esperaba nadie, sin joyas ni ropa, sin llantos ni minutos perdidos, solo corazón y razón. El cuerdo loco no bebía, ni pegaba a su mujer, ella le correspondía y le miraba con alegre simpatía, le abrazaba con fuerza, caminaba a su lado, alguna vez hasta le gritó y él permaneció callado, la abrazó, la besó y se sentó a su lado, la hizo reír y esa noche se amaron. Vaya si lo hicieron, se escandalizaban los vecinos, pero ellos estaban unidos por el destino y por la vida. 
Ella se acerca al ataúd, serena pero apesadumbrada, y con firmeza posa su mano sobre la madera tallada, lo dice bien alto, no me esperes despierto mi vida, sabes que cuidaré de mí, sabes que sé cuidar de mi misma, sigue luchando amor, allá dónde hayas ido, sigue tornando en amor lo que fue amargo delirio, mientras viva, yo seguiré en pie añorando el olor de tu piel. Que se jodan los envidiosos, que se jodan los farsantes, a mi me has llevado a planetas desconocidos volando entre galaxias brillantes, a tu lado fui libre, jamás me has atado, es por eso que no me he marchado, porque he sido libre, si, a tu lado. 
Una niña ha nacido, cantan los pinos, disfruta de un olor conocido, pasará el tiempo y también tomará su camino, se hará fuerte y buscará lo perdido y al fin de sus días hará inventario de lo vivido, y sabrá si ha estado o ha sido. 

martes, 25 de junio de 2013

Me insulta y me pega para que me levante

Te comento que comento, cosas turbias con el anochecer, te asegura la locura ese contenedor del que tienes que comer. Mi corazón es un broche oxidado en el que solo queda un trozo puro, en el que viven los masacrados, los de hoy, los de mañana, los de otros días oscuros. Me lo quito, me lo pongo, a los cerdos se lo escondo, es el inicio de este viaje roto, con las maletas deshechas llenas de viejas fotos.
¿Confesarme? Al cura le da un infarto, solo con decirle que he follado con el diablo, otras cosas más turbias aparto, si te contara aquella noche le pondrías cerrojos a tu cuarto. El dolor, la angustia, la fobia, el asco, cuando no sabes que hacer inventas mundos paralelos con encanto. Cantos de sirena, tu mente vuelve a las cadenas, a la muerte y al suspiro soñando lunas eternas.
Pero algo dentro de mí me grita incesante, me insulta y me pega para que me levante, para que no pierda la cabeza, ser consciente de lo que te rodea es la peor condena. Puedes matar, puedes dejarte morir, o puedes luchar en nombre del amor que te ayudó a vivir y ver claros en la noche cuando el terror no te dejaba dormir.
Un callejón oscuro, baldosas de sangre negra, sabes lo que hay al final del camino, sí, sabes lo que te espera, pero no tiembla tu paso, no temblará tu mano porque no tiembla tu férreo empeño ni el tiempo que se te ha dado. No hay condena, no hay cadena, no hay candado que pueda someter un alma libre y el destino que se ha forjado. El fin de mis días será feliz y deseado.
No lloro, espero sentada al llanto, hoy no viene, se retrasa, algo habrá pasado, quizá una mente que se ha abierto y lucha contra el imperio de la muerte. Una cascada ascendente, una muerte en vida, un tesoro no buscado y una lágrima no caída.
La justicia está borracha, desnuda zorreando en cualquier bar de mala fama, rodeada de fachas, que le escupen semen y la tratan como una fulana barata. Cómo hemos permitido que tan grandiosa palabra mude en hiel en la garganta. Que se levanten los caídos, que se despierten los dormidos, que resuciten, no a los muertos, a los vivos. Que se levante el puño y canten la letra de la libertad, que se alcen las banderas, que sepan que vamos a luchar.
Que nos condenen, que nos maten, que caigan bombas, que nos maltraten, pero que no se escondan los culpables, que el pueblo vea con sus ojos la masacre, que no se olvide a Sevillano, que con el sacrificio de su muerte se han abierto muchas mentes, que su acto ha sido el más bello gesto de amor, la máxima expresión de Revolución.
Encerraría en ese zulo a algún que otro concejal, para los cerdos gordos tengo pensado otro final, les haría pagar con sangre cada bote de caviar. Mientras tanto espero triste leyendo en un parque, vuestra rosa es roja sólo porque está bañada en sangre. Colgadas de una plaza, las infantas estarían preciosas y el rey demacrado por los trabajos forzados cavando su propia fosa.  Hijo de puta acabarás limpiando los pies a ese mendigo, que a pesar de todo ha vivido digno.

jueves, 30 de mayo de 2013

Eso, madero asesino, es justicia poética


Caerán sobre ti cómo alimañas, si levantas la voz por encima de sus patrañas, ¿que pasa?, que cuando ya no queda pasta en casa ni pa´comer, el miedo se te acaba y levantas barricadas. 
Si reviento a pedradas ese puto cristal, es porque su dueña es una multinacional asesina, que destroza vidas, que explota a niños 14 horas al día para que tu te puedas echar esas cremas tan pijas. 
¿Y encima te sientes orgullosa? Mira, tienes la cara manchada de sangre, babosa, ese bolso lo ha cosido una niña encadenada a una mesa, con las manos sangrando por las agujas, no escuchas, no quieres saber más solo quieres tus zapatos y creerte mejor que los demás. 
La explotación laboral, la falta de justicia social, el paro, la precariedad, buscar en la basura para poder desayunar, ¿fascismo? ¡que va! España es democracia y aquí no se habla más. Te cortarían la lengua si pudieran y lo harán, mientras te manipulan con Buenafuente para que no te pares a pensar.  Escucha, las voces de los sensatos, de los que no se venden barato, quítate la venda y sal a la calle, que reciban como balas en el pecho nuestros ideales, las piedras, los palos, que no vamos a callar, que arranco ese adoquín si te veo aporrear.  Cuidao, no sea que de repente, no sé, cristales rotos, gasolina y mecha, eso, madero asesino, es justicia poética y ética. 

El perfume de revuelta


Yo solo sé que soy la bala perdida, la que escupía realidad y hostias recibía. Que cojones quieres enseñarme, si he pasado muchas noches en la puta calle, apalizada por la rabia, la que no estallaba contra quien se la buscaba, siempre supe que no he de faltar al amor, porque cuando era niña ella me lo enseñó, pero joder, mira que vueltas da la vida, que ahora casi la odio y ya vuelvo a estar jodida. 
No me comas la cabeza que yo no voy a ser tu princesa, yo soy rata callejera, si me levantas la mano o quieres violarme, te daré por el culo hasta que sangres, por todas las que fueron y las que desgraciadamente serán, si me entero de tus juegos, reza, corre, no te servirá.  
No hay piedad, nuestro sexo débil te puede apuñalar, ojo, machito, no juegues con las que se hacen respetar, no por follar menos, respeto porque luchan cada día más. 
Nunca quise ser la estrella, nunca quise ser nada, más que la esponja de tus lágrimas, la que espera ser amada, la violada que viola, impartiendo justicia, para que ninguna otra niña sepa de la injusticia del violador absuelto por la "justicia." 
No quiero que me llamen ¡guapa! por la calle, ni que babosos desesperados me inviten a copas en la discoteca, quiero ser la rabia del padre que no tiene ni para pagar una receta, la venganza de una madre que ve demasiado negro el futuro de sus hijos, el recuerdo del héroe en la cuneta, la memoria de siguientes generaciones, cada grito de ¡estoy hasta los cojones!, la ira del pueblo, el filo de la guillotina, el martillazo en  la cabeza de ese nazi, mira, la cosa está así, yo no me arrodillo ni muerta, porque si muero quedará en las calles el perfume de revuelta. 

martes, 21 de mayo de 2013

Látigos de tus huesos


Y en mi mente, como un dibujo deformado lo veo, transparente como el cristal y duro como el acero, se descojona la esperanza, no pagarán la culpa. En el centro de la sala del banquete una mesa, opulenta, extraña, pero un flash de repente en mis ojos, ¿que pasa?, ¿le sangran las patas?. Alzo la vista y comprendo, no es el objeto inanimado, es la sangre de los cadáveres sobre la mesa apilados, de niños, de pobres, de inocentes y valientes. Esa imagen me golpea la mente, sebosos con túnicas de oro arrancando con sus dientes afilados hasta la carne del hueso. Planean, mientras ríen, un negocio nuevo, hacer con esos huesos empuñaduras para reparar los látigos viejos, que con tanto latigazo al esclavo se estropean, desde luego. 
La náusea me invade, solo quiero suprimir de mi mente esa imagen, te has vuelto loco, me dice la voz de mi cordura, has tornado en locura la angustia que el mundo suda. 
Pero, de repente, un segundo de lucidez, miles de fotos, cientos de recortes de periódicos, noticias, bombas, sangre, frialdad, mentiras, dinero, petróleo, me inunda, me ahoga, ahora lo entiendo, he estado ciego, estaba ante mis ojos, yo veía la pesadilla, algunos me lo decían, pero jamás quise escucharles, que sabrán ellos de la vida, decía, ahora entiendo lo que sentían, por eso gritaban, luchaban, rompían, la impotencia de ver la realidad tan cruda como es, tanto que me ha hecho enloquecer, y sin armas con las que defender a sus hijos, a sus padres, a sus hermanos y su libre atardecer. 

domingo, 19 de mayo de 2013

Presos por amor al amor


Y siempre renacerá en cada nueva generación la implacable verdad que escapa a sus rejas de falsedad y represión, no olvidamos camarada tu férrea resistencia a la mentira y la corruptela,

porque sentimos en cada centímetro de nuestra piel que aún quedan revolucionarios que son antídotos y dispersan el veneno fascista que aún corre por algunas venas,
pero somos más los que condenamos y cada vez seremos más los que no callamos,
a hierro y fuego en mi mente escrito con la sangre de los olvidados, que resista e insista en marcar en mi alma comunista que la historia algún día revelará la verdad y que no se perderá en esta podrida sociedad esa chispa de lucidez nunca decadente que arde en nuestros corazones, que revolucionan mentes y obligan a la locura a decir ya basta, yo no sostengo esta farsa, porque cada día que pasa, me doy mas cuenta de lo mucho que nos faltas, y aunque muchos han olvidado, yo te escribo para decirte que por lo que has luchado,
TE AMO.

Lo que me queda del pasado


Lo bueno de criarte en la calle y la miseria es que hoy nada me frena, nada me encadena, yo puedo vivir con lo que tu desprecias.

No me ata nada ni la gente ni el dinero, solo los sentimientos, pero no los que tu ves, sino los que llevo dentro.
Y tu puedes llevar 1000€ en la cartera pero lo que yo tengo no se vende en ninguna tienda, y si se te pasa por la cabeza, recuerda, para mi todos tus billetes valen una puta mierda.
No olvides que esta vida da demasiadas vueltas y si el destino te putea, sacas la rabia y revientas.
Estoy siempre donde quiero y no donde debo, no me marcan el camino, ¿puedes tu decir lo mismo?
Ya perdí el rumbo y ahora me encamino, pero no olvidéis que no sois mi destino.
Y esto es lo que pasa, recordando mi infancia, pero a pesar de todo me siento afortunada, no tenía "nada", ni joyas ni dinero pero mi padre me adoraba y mi madre me cuidaba.
Hace bastante tiempo una chabola fue mi casa y me sudaría la polla vivir entre las ratas, si así puedo evitar volver a ver tu puta cara, y una mierda la familia, la familia no te humilla, ni te pega, ni te olvida, no te viola ni te roba, no te jode la vida.
Y ahora despacito me coméis el coño que yo ya tengo mi historia, mi pareja, mis amigos y mis niñas que me adoran.

¿Pacifismo?


He encontrado un vídeo en Youtube que a mi entender muestra de forma clarísima la subnormalidad profunda de algunos españoles que se hacen llamar "demócratas". En éste se aprecia una manifestación multitudinaria, aplicando la palabra a la época que vivimos, claro está que en otros tiempos hubieran sido multitudinarias de verdad. Una manifestación multitudinaria en la que los antidisturbios sin motivo alguno comienzan a cargar, porrazos y patadas que reparten sin ton ni son a cualquiera que se les cruce por delante. Aunque se supone que ellos tienen unos códigos de actuación y hay ciertas cosas que no pueden hacer bajo ningún concepto, ya que existe un alto riesgo de muerte, como porrazos por encima de la cintura, disparar las pelotas de goma rebotándolas contra el suelo y a más de 50 metros del manifestante más cercano, ellos básicamente se lo pasan por el forro de los cojones. Al verse la gente apaleada sin motivo alguno, comienzan a tirar piedras, adoquines, botellas y todo lo que tienen a mano a los antidisturbios, que haciendo gala de su incalculable cobardía retroceden, a pesar de las protecciones que llevan a lo largo y ancho de todo el cuerpo, protecciones que no tienen los ciudadanos que aún así resisten a los porrazos y los disparos, aunque más de un ojo y una vida han costado. Pero esto es algo que ya sabemos todos, a poco inteligentes que seamos, lo que a mi me repugna y me hace hervir la sangre es lo que viene a continuación. Un mentecato de aspecto hippiesco al encendérsele la bombilla en ese mermado y menoscabado cerebro, decide ponerse delante de los antidisturbios que minutos antes le habían dado de hostias, para defenderlos gritando como un loco a la gente: ¡No!, ¡No tiréis cosas!,¡Así no! .
Claro, lo que este hombre quería decir a los allí presentes que es que se dejaran apalear y reventar y punto. En un momento dado, el pseudo Gandhi español da un paso hacia atrás y se acerca (de espaldas) al grupo acorralado de antidisturbios al que estaba defendiendo, muy agradecidos los antidisturbios al ver que el hombre está a tiro le propinan una fuerte patada en la espalda mientras tontín grita a los manifestantes: ¡Parad, somos pacifistas! o alguna mierda así. 
Al final del vídeo se ve claramente como unos 8 o 9 manifestantes se le unen y hacen una barrera para defender a los policías y para mi sorpresa (y disgusto) se ve a una persona en la barrera con una camiseta de... ¿Alguien adivina quién? como no, El Che. 
El imperialismo y el capitalismo han combatido, a lo largo de la historia a los revolucionarios de distintas formas. Algunos como José Manuel Sevillano, muriendo en huelga de hambre de 177 días, fueron asesinados por el terrorismo de estado del PSOE en las propias cárceles del estado fascista español. Y digo bien, FASCISTA y con todas las letras. A otros como por ejemplo El Che, se pelearon de otra manera, masivizándolo, convirtiéndolo en algo comercial, que se compra, que ha perdido todo su mensaje y su espíritu revolucionario a los ojos de gentuza, como esta persona de la manifestación que comentaba arriba. Por mucho que los "progres" se empeñen en ocultarlo y enterrarlo, señores, haciendo mías las acertadas palabras de Pablo Hasél en uno de sus trabajos, que a nadie se le olvide que El Che disparaba, mataba, luchaba, y ante todo defendía con todo su corazón la lucha armada que él mismo utilizaba. 
Ahora bien, ¿estoy en contra de la paz?, rotundamente NO. Precisamente por ese motivo, por que soy una persona que anhela la paz en el mundo y la liberación de los pueblos oprimidos, es que apoyo la lucha armada y la justa rebelión de los pueblos. Como dijo de forma muy sabia el camarada Lenin: " Seamos tan radicales como la realidad misma". Y así de radical soy yo. Entonces, lo primero que un verdadero revolucionario tiene que tener claro es que lo principal es conquistar la paz y el bienestar social. Pero los poderosos, los fascistas, los nazis, los banqueros, los grandes empresarios, los de Zara, los de Nestle, los políticos, La Sexta, Telecinco, etc... no soltarán el poder tan fácilmente y aquellos que piensan que con caceroladas solucionan algo, están demasiado ciegos. Ciegos porque no ven que esos que nos enseñan la constitución y nos dicen que todos somo iguales, son los mismos que ganan como mínimo 200 veces lo que tú. A los que la justicia no persigue por estafar y robar miles de millones, y si por algún casual son imputados rápidamente se les absuelve. Pero tu que eres un obrero que sobrevive a duras penas no robes un paquete de galletas porque te meten 10 años en la trena. 
Me gustaría poner un ejemplo que considero que es bastante sencillo de comprender y que resume muy claramente mi pensamiento acerca de la época que vivimos de esclavitud consentida. Imaginad por un momento que vuestra única posesión es un pequeño huerto y unas semillas de diferentes alimentos para plantar, también contáis con agua para regar el huerto. Trabajáis la tierra, plantáis las semillas y con mucho esfuerzo y paciencia hacéis crecer un huerto repleto de verduras. Como es el fruto de nuestro trabajo y de nuestro esfuerzo, montaríamos en cólera si entrase un vecino cualquiera en casa y nos quitase lo que habíamos cosechado. Incluso muchos nos daríamos de hostias con el vecino por quitarnos el sustento. Pero claro, si en vez de el vecino el que nos roba es un banquero, ya todo se justifica diciendo que bueno, estamos en crisis, es una crisis mundial, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, etc... Porque la gente tiene miedo, porque siempre nos han dicho "cállate, no digas nada, te vas a meter en un lío" "contra los poderosos no se puede hacer nada" y toda clase de gilipolleces divulgadas por los cerdos capitalistas para mantenernos a raya. 
Sin desmerecer los escraches, que son una forma legítima de defender los derechos de una sociedad en declive, tenemos que ir más allá de lo que vemos y lo que nos cuentan, porque señores, que no nos cuenten historietas propias de la transición, aquella época de falsedad y traición, donde "comunistas" como el cerdo traidor de Carrillo y todos los franquistas de este país se cambiaron la camisa que ya amarilleaba de tanto plantar cara al sol y asesinos de masas como Fraga pasaron de ser fascistas genocidas a ser "demócratas" y como se dijo de él en los medios de manipulación, " un hombre adelantado a su tiempo, que hizo posible la democracia en Eshhhpañña". El problema de los escraches, es que aunque son muy beneficiosos y no deben dejar de hacerse, no es suficiente, porque en este país no tenemos una sociedad en declive como apuntaba antes, es que nos llega la mierda al cuello. Y volvemos una y otra vez al individualismo, "a mi que me importa que se muera Pepito Perez en "X" hospital si yo no soy Pepito Perez, yo no estoy enfermo, y mientras no lo esté, no me importa que se carguen la sanidad". Ahhh carajo, pero si el enfermo es nuestro padre, o nuestro hijo, o un primo o lo que sea, entonces sí, ahí ya resulta que es una vergüenza, un atropello y bla, bla, bla. Nos han enseñado a ser egoístas, malpensados, individualistas, racistas y un sinfín de cosas que todos sabemos. Una de las cosas que a mi más me revienta es el racismo. Porque aún quedan muchos cortitos de entendederas que siguen echándole la culpa a los inmigrantes, si si, esos que recogen fruta 12 horas al día por una miseria, los que venden pulseritas y cinturones por la calle, y alguno que tiene "suerte" pudo trabajar en la construcción, eso si, sin contrato, ni seguro, ni pollas, que total, si se muere el negrito no pasa nada. Eso sí, los jugadores de fútbol ganan millonadas y no todos tienen las cuentas claras con hacienda y no pasa nada, porque ellos son estrellas, los admiráis y se os cae la baba con sus coches y sus mansiones, incluso si son inmigrantes, pero como esos nos roban a gran escala y vosotros (generalizo) sois gilipollas profundos, pues claro, pasan cosas como el PP, el PSOE, IU, UPyD etc... . Y mientras los multimillonarios nos aplastan para sacarnos hasta la última gota de vida y dignidad, nosotros seguimos repitiendo una y otra vez como loros sumisos las frases machistas, homófobas, esclavistas y fascistas que nos han enseñado siempre. Pues yo no hijos de puta, yo me cago en vuestra asquerosa, falsa, manipuladora y mentirosa Constitución. Y si a alguno le queda alguna duda de quienes son los verdaderos ladrones, que no miren hacia Rajoy o Rubalcaba, hay que mirar más allá, hasta el capitalismo, que tiene nombres y apellidos, hasta (no hay palabra ni insulto suficiente para definirlo) John Davison Rockefeller, que aunque murió en el año 1937 fue, como sus descendientes son ahora, los más ricos y poderosos del mundo, llegando hasta el punto de que a día de hoy, esas "personas" tienen tanto dinero que ni siquiera ellos mismos saben la cantidad que poseen. 
Pero no vayáis a Wikipedia amigos míos, porque os dirán que era un gran hombre y una persona muy solidaria. Tan solidario era que le costaba de tal manera dar unas monedas a los niños que pedían por las calles que llevaba 2 hombres con él siempre que salía para que le indicasen cuándo debía dar limosna o acercarse a tal persona y así aparentar ser una persona caritativa. Tan dadivoso era que en su casa tenía cabinas telefónicas, no fuera que a algún amiguete se le ocurriera llamar gratis desde su humilde mansión. Ole sus cojones. 
Y ya para finalizar, a esas personas que hablan del comunismo sin tener ni puta idea de lo que dicen, les diría que si en España hay democracia y libertad de expresión, lo de China es comunismo. Os dicen que en Cuba hay una dictadura y lo creéis a pies juntillas, habéis descartado la visión crítica de vuestras vidas porque como buenos esclavos es más fácil callar y acatar, informaos un poco joder, que no cuesta nada. Os dicen que en China viven en una dictadura comunista y os lo creéis, y yo os digo que el partido comunista chino en la actualidad tiene tanto de comunista como los del PP de centro. Ni el más mínimo atisbo.
Podría alargar esta reflexión hasta el infinito, pasando por Palestina, Afganistán, Libia, Hiroshima, Nagasaki, Vietnam etc... . Pero considero que a veces más es menos y quiero terminar citando tres frases que me parecen de una genialidad poco propia de la sociedad borrega en la que vivimos y sobre todo me parece que es porque son tan ciertas y tan sinceras , el motivo por el cual son tan peligrosas y su ideólogos tan satanizados y perseguidos. 
"No se puede hacer una revolución con guantes de seda." Iosif Vissarionovich Stalin
"Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni pintar un cuadro; no puede ser tan elegante, tan pausada y fina. Una revolución es una insurrección, un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a otra." Mao Tse-Tung. 
"La única garantía posible de democracia es un fusil en el hombro de cada obrero." Vladimir Ilyich Ulyanov (Lenin).

Te olvidas rápido

Se ocultan los momentos que vivimos sentados en aquel tejado, porque te olvidas rápido y yo vuelvo atrás en el tiempo para asesinar al pasado, porque las lunas que brillaban aquella noche de fiesta en la playa, gritándole a la vida: cabrona te estamos follando, se ocultan tras ese nuevo tú encontrado, esa falsa careta que te has puesto no me confunde, se que tú también recuerdas aquellos sueños que juramos hacer eternos, las gilipolleces tan profundas de las que hablábamos en las vías del tren, imaginando viajes mágicos sentados en el andén, esperando para ir a ver a aquella chica que tanto te gustaba, a la que no te atrevías a mirar a la cara. Ahora eres otra persona, otras lunas brillan en tu cielo, elegimos caminos distintos, tanto que siempre serán paralelos, pero no olvido tus abrazos, que me ayudaban a llorar cuando mandaba al mundo al carajo, cansada de ser el trapo maltratado, porque de una de esas noches fumando entre aquellos árboles, mirando al mar, escondidos del mundo despertó en mí lo que ahora soy, por eso no te olvido, aunque tu corazón mis palabras de agradecimiento y amor hace mucho tiempo olvidó.

De lo que fue


He pasado noches llenando ceniceros, fumándome en cada calada hasta las plumas de los cuervos que golpeaban la tumba con cristales de mi cementerio. He buscado el horizonte y solo encontré traiciones, cuando mi amistad valía más que millones de mansiones. La gente a la que más he querido me ha dejado marcas que ni el tiempo borrará, pero que se jodan, yo sigo llevando la cabeza alta. No soy una traidora, ni una cerda, lo que tengo lo he ganado a base de fuerza y persistencia, no juzgues lo que no conoces, porque si lo haces tu destino será el mismo que el de esos cabrones, a los que no reventé en el instituto y no porque me faltaran cojones, no lo hice porque para mi era más importante no ver sufrir a mi madre y no darle más problemas a mi padre, que partirle la boca a esxs cobardes. Pero ay si os pillara hoy en día, ahora que no debo cuentas a nadie, os arrepentirías de haber dicho esas palabras, de escupir ese veneno, de tratar como a una mierda a aquel chico tan bueno. Pero puta, no te olvides de que tú tenías que pagar a tus amigos, mientras los que yo tenía siguen conmigo, aún cuando lo perdí todo, hasta la cabeza, el día que la locura rozó las noches eternas, sin una sola estrella.
Desfilando por la cuerda floja, cual prisionera de piratas caminando por la plancha, hierve la sangre al recordar palabras que no recibí yo, si no quién me importaba más, escribiendo cartas a la persona que fui, a la que soy, y a la que me gustaría llegar a ser. Bailaba el tiempo sobre la droga, cuando me encontré perdida y te pedí que me llevaras a la salida y tu me llevaste por el camino contrario, por eso te odio, no te he olvidado, no quiero hacerlo, para no volver a repetir lo que por poco no me ha matado.

Aquellas noches vividas, pintando palabras de amor y odio en las paredes de la ciudad, mientras ella vigilaba por si venía la policía, los besos que nos dimos, las cervezas que compartimos. Cuántas veces quisisteis patear a quién me dañó, cuantas veces os supliqué que no, que la ignorancia es atrevida y os dije que el tiempo, sin duda, actuaría.

Acababan de pegarle, sabía lo que supondría, pero sin dudarlo saltó la ventana pensando en mi y preguntándose cómo estaría. Ella sí que era una amiga. Vino a buscarme, nos abrazamos y nos reímos, nos bebimos una cerveza y a la mierda lo que vendría, porque estábamos juntas, leales, amigas.
No como tú, cerda, que por seguir quedando como la niña buena, nos vendiste por la peor miseria.
Contábamos historias de la infancia sentadas sobre cartones en aquella casa abandonada, hablando de cuando dormimos en la playa, porque tu eras incapaz de volver a pisar tu propia casa.
Compartiendo patatas fritas en cualquier cafetería, bebiéndonos una birra en un puticlub, tu follando con Rubén porque te apetecía y yo fumándome uno de maría en el salón con ella, que siempre será eterna, "Cerdo, si nos tocas te partimos las piernas."
Por eso jamás os junté, por eso vosotrxs no los queríais ni ver.